Andy Lobo: “con la separación de mis padres, jugaba para no pensar en ello por un momento”

 

 

 

 

 

 

A los 5 años empezó a jugar fútbol y desde entonces siempre ha sido su gran pasión. Durante toda su vida ha hecho malabares con el tiempo para combinar los entrenos con estudios, trabajo y familia. La última decisión importante fue pasarse a fútbol 7 ya que era la única forma de responder a todas sus obligaciones sin renunciar al fútbol. Actualmente con 33 años está en su mejor momento como jugador. 

Conoce a nuestro protagonista de hoy: Andy Lobo

 

Andy (33) nació en la maravillosa Isla Balear, Mallorca. Allí creció rodeado de agua y de fútbol. Desde los 5 años ha entrenado y jugado en diferentes equipos sin parar hasta la actualidad. A los 7 años ya era oficialmente un aficionado al fútbol y le conquistó el estilo y la técnica de los jugadores brasileños que venían a clubes españoles en el ´94. El que más le impresionó, sin duda, fue Bebeto que para ese entonces jugaba con el Deportivo La Coruña, un pequeño club que ha ido creciendo de forma exponencial y se ha convertido en el club favorito de nuestro protagonista. 

Aventura en BARCELONA

Hace 1 año Andy se mudó a Barcelona por amor y encontró aquí una ciudad llena de oportunidades, trabajo, aprendizajes y, como siempre, mucho fútbol. Los inicios en una gran ciudad no fueron fáciles para él ya que la vida en Mallorca es mucho más tranquila que en Barcelona. Para Andy lo primordial era adecuarse al nuevo entorno, a su pareja y a su trabajo, pero sentía que le faltaba algo. Entonces se dio cuenta de la importancia de conocer gente nueva y socializar para sentirte parte una nueva ciudad. Y para ello recurrió a su gran aliado en la vida: el fútbol. 

 

“Les aconsejaría a las personas que llegan a una nueva ciudad que, básicamente, se muevan que no se queden en casa. Es importante hacer deporte, buscar oportunidades, conocer gente y tener la mente abierta. Solo así podrán sentir que aprovechan el cambio.”

 

Entrar a internet y buscar equipos para jugar fútbol fue el primer paso que llevaría finalmente a Andy a ganar toda la confianza que necesitaba para disfrutar de esta grandiosa ciudad. Aquí sin duda ha encontrado algo que nunca había tenido en su ciudad natal y son las oportunidades de juego y de trabajo que tiene. A sus 33 años asegura que está en su mejor momento como jugador.

Datos curiosos sobre Andy

Uno de los datos más curiosos sobre nuestro protagonista es que nunca, en 28 años de juego y entreno constante, se ha lesionado. Le hemos preguntado cuál es su secreto, pero se lo sigue reservando para sí mismo.

“No lo sé. En muchas ocasiones me han dicho que soy de goma. Quizás simplemente he tenido suerte durante todos estos años, porque sinceramente he recibido muchas entradas y aún así llevo 27 años si lesionarme ni una sola vez”

 

Sea suerte o no, Andy nunca ha sufrido una fractura o lesión. Lo que sí le ha traído el fútbol son buenos momentos, por ejemplo, el mejor recuerdo que tiene es de cuando vivía en la isla y su equipo de fútbol 7  ganaron la liga de Mallorca y tuvieron la oportunidad de venir a la península a participar en el campeonato de España. 

“Lo mejor fue vivir la experiencia de viajar con mis amigos, hacer lo que me apasiona junto a ellos y participar en un entorno diferente”

Otro momento que seguramente jamás olvidará es este golazo que marcó en una liga de fútbol 7 amateur que se realizó en Scala Dei, Barcelona. 

 

 

 

Así mismo el fútbol también puede ser un gran aliado en momentos difíciles para un jugador y en el caso de Andy es como una terapia, ya que le ayuda centrar su mente únicamente en el juego y olvidarse un momento de los problemas.

“Como por ejemplo en la separación de mis padres. Jugaba para no pensar en ello por un momento”

No obstante, ahora mismo Andy está haciendo limonada con los limones de la vida, y es que ,como consecuencia de la crisis de la pandemia mundial, Andy sigue en ERTE. Pero lejos de derrumbarse, asegura estar en su mejor momento ya que está jugando 3 o 4 veces por semana. Un ritmo que hasta ahora no podía permitirse llevar.

 

Desde CeleBreak le deseamos lo mejor en su trabajo y por su puesto un ¡buen juego dentro y fuera del campo!